Acompañamiento psicológico para recuperar tu bienestar emocional
Un espacio seguro donde comprender lo que te ocurre, gestionar tus emociones y avanzar hacia una vida con mayor equilibrio y bienestar
¿En qué puedo ayudarte?
Ansiedad
Aprende a gestionar la ansiedad, reducir el estrés y recuperar la tranquilidad en tu día a día.
Gestión emocional
Comprende tus emociones y desarrolla herramientas para afrontar las dificultades con mayor equilibrio.
Crecimiento personal
Fortalece tu autoestima y avanza hacia una vida con mayor confianza y bienestar.
Conoce a
Domingo Hidalgo
Soy psicólogo general sanitario, que desde 2023, acompaño a niños, adolescentes, adultos y mayores en procesos de ansiedad, gestión emocional, depresión, autoestima y crecimiento personal. Mi objetivo es ofrecerte un espacio cercano, profesional y seguro. .
Conóceme mejor →Creo en la terapia como un camino de autoconocimiento y transformación personal.
OPINIONES
Historias reales de personas que decidieron dar el primer paso.
Bueno... cómo hablar de Domingo sin emocionarme es imposible!!!! Para mi familia y para mí es un pilar fundamental. A mi hija, con 15 años, le cambió la vida totalmente. Siguen siendo amigos, mi hija lo quiere mucho... como dice ella, mi sanador. Sin Domingo, ella no podría estar haciendo su vida en Sevilla y ser tan feliz como es. Respecto a mí, qué voy a decir... que tras una larga enfermedad, si no hubiera sido por él, no estaría tan fuerte a nivel mental y con ganas de vida y disfrutar!!!! Te acompaña en el proceso de una forma tan natural y sabia que, cuando sales, puedes respirar hondo. Para nosotros es un compañero de vida al que siempre recurrimos cuando hay alguna piedra en el camino y no sabemos por dónde tirar. Agradecidas eternamente.
Llevo un año con Domingo y solo puedo decir que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado. Siempre estoy deseando que llegue el día de consulta porque cada sesión me aporta algo valioso. Gracias a él he aprendido a conocerme y a quererme mejor, a poner límites, a comprender y validar mis emociones y a manejar situaciones difíciles con más herramientas y serenidad. Me siento muy agradecida por todo lo que he avanzado durante este tiempo. Es un profesional excelente, cercano y humano. Lo recomiendo sin ninguna duda.
Domingo es un gran profesional y una gran persona. Tiene una gran vocación y se preocupa por sus pacientes. A mí me ha ayudado con mis problemas de ira y algunos más. No llevo mucho tiempo con él, pero estoy muy contento de haber dado el paso de acudir a él y de todo lo que me ha enseñado y la amistad que me llevo.
Desde la psicopedagogía se dice que los acontecimientos traumáticos vividos durante la infancia pueden condicionar profundamente el desarrollo de una persona. Yo no solo lo he estudiado, lo he vivido en primera persona. Durante muchos años viví en modo supervivencia. Rodeada de ansiedad, miedos, enfado, inseguridades y heridas que condicionaban cada aspecto de mi vida. Estaba metida en un hoyo muy negro, tan profundo que llegué a pensar que quizá nunca sería capaz de encontrar la felicidad o la paz que veía en otras personas. Hoy, cuando miro hacia atrás, mis ojos se llenan de lágrimas. Pero lágrimas de orgullo, gratitud y satisfacción. Porque he recorrido un camino que jamás imaginé que sería capaz de recorrer. Y aunque el mérito de levantarse siempre pertenece a quien da el paso, sé que nada de esto habría sido posible sin Domingo. Cada vez que le digo que he llegado hasta aquí gracias a él, responde que sin mí tampoco habría sido posible. Y tiene razón. Pero también es cierto que nadie antes había sabido encontrar la manera de impulsarme cuando no podía avanzar, de calmarme cuando el miedo me paralizaba o de hacerme sentir orgullosa de mis logros cuando yo era incapaz de verlos. Ha sido luz al final del túnel en innumerables ocasiones. Gracias a su ayuda he conseguido metas materiales y personales que años atrás parecían imposibles. Pero, sobre todo, me ha ayudado a encontrarme a mí misma. Nunca he conocido a una persona tan amante de la vida, tan comprometida con ayudar a los demás y tan capaz de emocionarse sinceramente con los logros ajenos. Y si algo me ha regalado este camino han sido también las conversaciones. Tiene una forma de transmitir su pasión que termina siendo contagiosa para las personas que formamos parte del mundillo. Poco a poco, casi sin darnos cuenta, pasamos a hablar del camino tan bonito de la educación especial y despertando en nosotros el deseo de dedicar nuestra vida precisamente a eso: a acompañar, comprender y ayudar. Quizá por eso todo ha ido tan bien. Porque compartimos una sensibilidad parecida, porque ambos sabemos encontrar belleza en las cosas pequeñas y porque entendemos que la vida, incluso después de los momentos más duros, merece ser vivida con intensidad. Gracias por creer en mí cuando yo no podía hacerlo. Gracias por acompañarme cuando el camino parecía imposible. Y gracias por ayudarme a descubrir que, incluso después de la oscuridad más profunda, siempre puede volver a entrar la luz.
Hasta hace unos dos años aproximadamente, y aunque suene un poco raro en estos tiempos, no era consciente de para qué servía exactamente la figura del psicólogo. Pero por desgracia, a veces en la vida se dan una serie de circunstancias que terminan encerrándote en un bucle de pensamientos negativos, miedos e inseguridades que consiguen que hasta salir a comprar el pan sea un reto diario. Es ahí, por supuesto, cuando corremos a ponernos en manos de un psicólogo. Las primeras sesiones te dan alivio, pero no penséis que solo por el hecho de ir a consulta vais a solucionar vuestros problemas como si se tratara de un fallo mecánico. Tienes que poner de tu parte y abrirte a realizar actividades o ejercicios que no sabías ni que existían. Aquí es donde entra en juego la labor de Domingo. Desde que fui por primera vez a consulta, analizó detalladamente mi problema, investigó qué podía ser el causante de ello y empezamos a trabajar en superarlo. Cada día que iba a consulta me planteaba una nueva herramienta, la cual yo iba poniendo en práctica durante la semana. A día de hoy no sabría decir cuántas herramientas me ha proporcionado, pero sí que algunas de ellas me resultan infalibles. Durante este proceso, una de las cosas que más me ha gustado ha sido trabajar con libros. Domingo se preocupa por conocerte y adapta las sesiones a tus gustos o inquietudes. Muchas veces me ha puesto delante algún libro y al leer su índice parecía que lo habían escrito para mí. Las sesiones son dinámicas y se tratan multitud de temas o cuestiones de las que muchas veces no somos conscientes. Claro que hay recaídas. Por ejemplo, un proceso de ansiedad como en mi caso no se arregla pulsando un botón de “apagar”. Pero con la ayuda de Domingo y, por supuesto, tu fuerza de voluntad solo quedan en un pequeño bache en el camino. En definitiva, ir a consulta me ha cambiado la vida. Y con mi experiencia puedo decir que a todos nos vendría bien acudir a charlar un rato con nuestro psicólogo, aunque muchas veces no haya un problema visible. P.D.: dar una sesión con una sutil guitarra flamenca de fondo no tiene precio.
Mi experiencia con Domingo ha sido excelente, me ayudó en mi camino de autoconocimiento y desarrollo personal. Un gran profesional y un buen ambiente en el que sentirse cómodo conversando, donde el trato se siente muy personal. Lo recomiendo si quieres vivir más tranquilo y disfrutar más de la vida.
PRIMERA SESIÓN
¿Qué puedes esperar de nuestro primer encuentro?
Nos conocemos
Hablamos con calma sobre ti y sobre lo que te trae hasta aquí.
Comprendemos tu situación
Exploramos cómo te sientes y qué necesitas en este momento.
Definimos un camino juntos
Marcamos un punto de partida realista para avanzar paso a paso.
No necesitas preparar nada.
Solo dar el primer paso. Estaré encantado de acompañarte.
